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Angelica
09.03.21
Ciudad de México, Mexico
Resulta difícil adaptarse a un sistema de vida prácticamente limitado en donde las cosas son tan simples como reunirte para ver a tus seres queridos pasear por las calles, celebrar un cumpleaños, ir al cine, abrazar a las personas que amas, es prácticamente imposible aunando a situaciones más difíciles, como haber perdido tu trabajo hasta lo peor que está crisis de salud a azotado a la humanidad, toparte diariamente con la muerte o tener que llorar por la muerte de un ser querido sin poder despedirte de él. Hemos también aprendido a valorar la vida misma porque a partir de este momento ya nada volverá a ser igual. Demos el valor y voltemos a ver las cosas que no tenían sentido y pasaban desapercibidas porque sabíamos que allí estaban. Pero no todo es malo, pasamos más tiempo conviviendo con nuestros hijos, hacemos cosas que por falta de tiempo no podíamos hacer, podemos adaptar en nuestra casa una sala de cine para olvidarnos de las cosas tristes que la pandemia a traído, y también disfrutar en familia una película, cocinar, dibujar y descubrir que temas otros talentos, pero sobre todo valorar la vida y estar cerca de Dios.